lunes, 27 de noviembre de 2006

ΑΠΟΛΟΓΙΑ ΣΩΚΡΑΤΟΥΣ 5


"y lo que es mejor, el saber que he llevado una vida completamente piadosa y justa."

El término hosíos alude a la piedad socrática y dikaíos a la ética de Sócrates.
Sócrates tiene la convicción, la absoluta certeza de que su vida ha estado guiada por estos dos criterios: su profundo sentimiento religioso y su absoluta entrega al buen obrar de acuerdo con la justicia.

La religiosidad de Sócrates pasa por el convencimiento de que hay unas pautas legales conforme a las cuales hay que honrar a los dioses, leyes de la ciudad basadas en el respeto a un conjunto de creencias de amplia tradición popular en la cual perviven los dioses olímpicos, los dioses de la ciudad y los de origen agrario, la poesía homérica, Hesíodo, los héroes, los santuarios, los ritos, las divinidades menores… Y toda esta tradición es aceptada por Sócrates sin la más mínima crítica, lejos de las influencias de los sofistas y los racionalistas jonios. ( se habla del legalismo en Sócrates haciendo referencia a esta actitud de aceptación y respeto de la religión heredada ).

Pero junto a esas obligaciones legalistas y rituales de carácter externo, hay también en Sócrates un sentimiento interior, sincero, nuevo, que interpreta la relación del individuo con los dioses de manera diferente: utilizando la razón, en vez de destruir el mito heredado y las normas tradicionales, cambia su propia relación con la divinidad; el dios está próximo, cercano y se comunica a través de los oráculos, de las señales, de su daímon.

Se dice también de Sócrates que moralizó la religión porque aplicó a la conducta de los dioses unas normas racionales: para Sócrates los dioses valoran la intencionalidad de las acciones humanas; como lo saben todo y están en todas partes, también están en la conciencia individual y saben lo que pensamos; ya no acepta la idea de que justo es lo que agrada a los dioses e injusto lo que les desagrada; los dioses ya no son arbitrarios, sino benévolos y quieren el bien para los hombres.
Consecuentemente, esta nueva concepción de los dioses que choca con el pensamiento tradicional provoca un cambio sustancial en la relación entre el hombre y lo divino: ya no es el temor la clave de esa relación entre divinidad y hombre, sino un nuevo vínculo , que en Sócrates es vivido como la consciencia de un dios próximo que da mensajes al daímon para que se los transmita, dios providente que advierte al hombre, misterioso y único.

(Sacado de TOVAR,Antonio: Vida de Sócrates.Alianza Universidad)