jueves, 10 de enero de 2008

Discurso de defensa por el asesinato de Eratóstenes. 13 (La Agricultura II)

Los capítulos XV-XIX están dedicados íntegramente a la agricultura.

¿Qué debe conocer quien vaya a dedicarse a esta actividad? “debe conocer ante todo la naturaleza del terreno.”

-Respecto a la manera de trabajar la tierra para producir trigo debe saber que :

-hay que prepararla para la siembra con el barbecho: arándola y removiéndola en primavera y verano para arrancar las malas hierbas y esparcirlas en la superficie de modo que se sequen con el calor proporcionando abono a la tierra.

-el otoño es el momento de la siembra, una vez la divinidad ha enviado las lluvias, pues no hay que sembrar en tierra seca. Se aconseja una siembra temprana, otra intermedia y la tardía, de manera que habrá durante un largo período de tiempo cosechas sucesivas y ello es preferible a tener unas veces demasiado y otras veces casi nada.

-durante el invierno hay que escardar la tierra para eliminar los hierbajos que roban el alimento al trigo.

-en primavera se produce la recogida de la cosecha: hay que segar cortando el trigo por la mitad para reducir trabajo a los trilladores y los aventadores. Las bestias de carga son las que pisotean el trigo que arrojan a sus cascos los trilladores; y finalmente se ha de aventar el trigo para limpiarlo de la paja y amontonarlo.

-Respecto a la plantación de árboles frutales, hay que saber a qué profundidad cavar los hoyos, cuándo y cómo colocar los plantones sobre una capa de tierra preparada. Y lo mismo para la plantación de la viña, la higuera y el olivo.

Para que la agricultura produzca ganancias el amo debe cuidarse de que sus trabajadores sean eficaces: que estén en el trabajo a su hora, que estén trabajando todo el tiempo y que trabajen bien.

Por otra parte, otra manera de ganar dinero con la agricultura es comprando terrenos yermos y convertirlos en productivos para después venderlos, tal como hacía el padre de Iscómaco.

¿Qué materias primas producía el campo griego?

De cereales, solo trigo y cebada, y en cantidades insuficientes, de modo que había que importar de Sicilia, Egipto, Tracia y las orillas del Ponto Euxino.

Aceitunas, que se prensaban en molinos para la extracción de aceite.

Uva: en una cuba portátil la pisaban con los pies para la producción de vino.

Entre los árboles frutales, el más extendido era la higuera.

Miel : la más apreciada y cara era la procedente de las colmenas del monte Himeto.

Hortalizas y legumbres diversas, y flores para los adornos festivos.



Fuentes:

-Jenofonte, Económico. Trad. de Juan Zaragoza. Madrid: Biblioteca Clásica Gredos, 1993

Bibliografía:

-Claude Mossé, “El Hombre y la Economía”, en El hombre griego. Trad. de J. Antonio Ochoa Anadón. Madrid: Alianza Editorial, 2000.

-Philippe Borgeaud, “El Hombre Rústico”, en El hombre griego. Trad. de J. Antonio Ochoa Anadón. Madrid: Alianza Editorial, 2000.

-Robert Flacelière, “Las mujeres, el matrimonio y la familia”, en La vida cotidiana en Grecia en el siglo de Pericles. Trad. de Cristina Crespo. Madrid: Ediciones Temas de Hoy, 1989