domingo, 24 de febrero de 2008

Discurso de defensa por el asesinato de Eratóstenes 18.(Los esclavos)


“ἐλθών δὲ οἴκαδε ἐκέλευον ἀκολυθεῖν μοι τὴν θεράπαιναν εἰς τὴν ἀγορὰν…”

“Cuando llegué a casa, ordené a la sirvienta que me acompañara a la plaza…”


Una paradoja, y al mismo tiempo una debilidad, del modelo político democrático ateniense del siglo V fue asentar sus pilares esenciales de libertad e igualdad sobre un sistema económico que dependía en gran manera de la esclavitud. La mayoría de ciudadanos libres tenía que trabajar para vivir, pero el empleo de esclavos, que los liberaban de las tareas más pesadas, les reportó cierto ocio que les permitió dedicarse a los asuntos públicos de la ciudad.

De una población aproximada de entre unos 400.00 y 500.000 habitantes en el Ática, unos 200.000 - 250.000 eran esclavos, es decir, seres humanos privados de todo derecho, objetos que se podían comprar y vender pero que, pese a todo, no vivieron mayoritariamente en pésimas condiciones, si pensamos en el hecho de que nunca Atenas conoció revueltas de siervos, como sufrió Esparta, o más tarde Roma.

Para tranquilizar sus conciencias, los propios griegos objetaban que la mayoría de los esclavos no eran griegos, sino bárbaros extranjeros, con otras costumbres e inferiores a ellos en todo.
Pero si leemos en La República de Platón, V,469-b el siguiente pasaje ( son interlocutores Sócrates y Glaucón) con relación a la creación del nuevo estado ideal, nos servirá de testimonio para creer que también hubo esclavos griegos , aunque en menor proporción:

-“Ahora bien, con respecto a los enemigos, ¿qué harán los soldados?
-¿En qué aspecto?
- En primer lugar, en lo que concierne a la esclavitud, ¿parece justo que los griegos esclavicen a estados griegos, o no deberían permitirlo incluso a ningún otro Estado, y acostumbrarlos a respetar la raza griega, previniéndose de ser esclavizados por los bárbaros?
-En todo sentido importa que la respeten.
-Por consiguiente, no adquirirán ellos mismos esclavos griegos, y aconsejarán a los otros griegos proceder así.
-Completamente de acuerdo-dijo Glaucón-……”

Otro testimonio incuestionable respecto a la existencia de esclavos griegos nos lo ofrece Tucídides, al final del libro V de su Historia de la Guerra del Peloponeso, cuando habla sobre la capitulación de la isla de Melos:

“…los melios se rindieron a discreción a los atenienses. Éstos mataron a todos los hombres en edad militar que apresaron y vendieron como esclavos a las mujeres y los niños. Se establecieron en la isla y más adelante enviaron quinientos colonos”.


En su Política, IV, 1253-b y ss, Aristóteles dice que “un artículo de propiedad es un instrumento para la vida, y la propiedad generalmente hablando es una colección de instrumentos, y un esclavo es un artículo de propiedad dotado de vida”.
La diferencia entre instrumentos de producción y de acción, según Aristóteles, reside en que los primeros producen y crean otra cosa además del uso que se hace de los mismos; en cambio, los instrumentos de acción no producen, sirven sólo para su uso en la vida, y a este grupo corresponden los esclavos.

Además, como cualquier otro artículo de propiedad que pertenece a su dueño, “el esclavo no es simplemente el esclavo del dueño, sino que pertenece enteramente al dueño”.

“Esas consideraciones, pues, ponen en claro la naturaleza del esclavo y su función: el que aun siendo un ser humano, pertenece por naturaleza no a sí mismo, sino a otro, es por naturaleza un esclavo; y un ser humano es algo que pertenece a otro si, aun siendo un hombre, es un artículo de propiedad; y un artículo de propiedad es un instrumento para la acción, separado de su propio poseedor”.

Seguidamente, en el capítulo V, se dedica a argumentar la existencia “por naturaleza” de la esclavitud, y su carácter ventajoso y útil.

Aristóteles dice que existe como ley universal de la naturaleza la dualidad entre la autoridad y la subordinación, lo superior y lo inferior.

Del mismo modo que por distinción natural el alma es superior al cuerpo, el hombre al animal, el animal doméstico al salvaje y el varón a la mujer, el hombre libre es superior al esclavo. Y el esclavo lo es porque por naturaleza es “el que participa de la razón solo en la medida en que esta se halla implicada en la sensación, pero sin poseerla plenamente”. Y además, por naturaleza, tiene un cuerpo más fuerte y apto para el trabajo.

En tal caso, como se trata de una distinción por naturaleza, Aristóteles considera la esclavitud justa y provechosa.

Sin embargo, más adelante admite la discusión abierta en su tiempo sobre la esclavitud, y expone también los argumentos que utilizan los que se oponen a ella y sostienen que se trata de una práctica injusta que responde a una convención u acuerdo.



Imágenes:

*Templo E. Selinunte. Sicilia.
**Detalle Templo E.Selinunte. Sicilia.


Bibliografía:

- Aristóteles, La Política. Edición preparada por Carlos García Gual y Aurelio Pérez García. Madrid: Editora Nacional, 1981

-Tucídides, Historia de la Guerra del Peloponeso.Trad. de Vicente López Soto. Barcelona: Ed. Juventud. 1975

-Platón, Diálogos IV. República. Trad. de Conrado Eggers Lan. Madrid: Gredos, 1986