lunes, 5 de mayo de 2008

Discurso de defensa por el asesinato de Eratóstenes. 27-46. La argumentación I.

En el libro III cap. XIII de la Retórica, Aristóteles explica que básicamente hay dos partes imprescindibles en el discurso: la exposición del asunto y su demostración, es decir, la proposición y la argumentación, y haciendo concesiones a quienes gustan de hacer más “divisiones ridículas” incluso admite el preámbulo y el epílogo.

Nos toca hablar ahora un poco de la argumentación.

¿Qué es la argumentación?

Es la parte del discurso en la que “hay que aportar pruebas sobre el asunto en litigio”, Libro III. Cap XVII; en la que hay que demostrar la veracidad de nuestras afirmaciones mediante argumentos.

Aristóteles distingue entre dos tipos de argumentos: ἔντεχνοι y ἄτεχνοι. Ya vimos aquí y aquí lo referente a los argumentos ἄτεχνοι.

Con relación a los argumentos ἔντεχνοι, los que pertenecen a la disciplina, en el Libro I, cap II, 1356 a-b, distingue entre:

-ejemplos o demostración inductiva

-entimemas o razonamientos, y

-entimemas aparentes o razonamientos aparentes.

“Llamo entimema al razonamiento retórico y ejemplo al razonamiento inductivo retórico”.

Ejemplo es “demostrar que algo es de una determinada manera por medio de casos similares”.

Entimema es “deducir algo diferente y nuevo a partir de unas premisas dadas”.

Los entimemas aparentes son falsos razonamientos.

En el Libro II, cap. XXII, 1396b-1397a, Aristóteles habla de los tipos de entimemas: “unos son demostrativos de que algo es o no es, otros son refutativos …El entimema demostrativo se configura a partir de proposiciones compatibles , y el refutativo se configura a partir de proposiciones incompatibles”.

Seguidamente detalla las líneas de razonamiento de ambos tipos de entimemas.


En el Discurso I de Lísias la argumentación ocupa los parágrafos 27-46 y podemos establecer en ella la siguiente disposición:

· 27-28: sirven de engarce entre la narración y la argumentación: en ellos Eufileto niega la acusación de haber premeditado el crimen y, usando una generalización, afirma que sus adversarios han recurrido a la mentira.

· 29-36: Eufileto recurre a la legalidad vigente sobre adulterio y homicidios para demostrar que ha actuado estrictamente según la ley.

Cuando un ciudadano entraba a formar parte de un tribunal popular, prestaba un juramento por el que se comprometía a juzgar de acuerdo con las leyes, y, en casos dudosos, de acuerdo con el mejor criterio.

En el presente caso, a Eufileto le interesa que el tribunal le juzgue a toda costa según la ley escrita, no según criterios de carácter general como lo razonable, lo conveniente, lo justo…

- Según Eufileto, Eratóstenes reconoció haber cometido el delito y propuso a Eufileto una compensación económica, amparándose en la ley (29).

- Eufileto aduce la ley sobre adulterio de Dracón, ratificada por Solón, que permite a quien sorprende a un adúltero con su mujer o concubina en flagrante, actuar violentamente contra éste con total impunidad.

La alusión a la restauración de las funciones del Areópago puede relacionarse con el golpe de estado de los Treinta, una vez derrotada Atenas a mediados del 404, con la intención de alterar la constitución y establecer un gobierno oligárquico mediante actuaciones violentas. Por suerte, a finales del 403, los resistentes a la oligarquía se enfrentaron a los oligarcas y restituyeron el gobierno democrático con todo su aparato jurídico y administrativo. (30-31).


-la frase del texto que alude a la “indemnización doble” que tenía que pagar quien usaba de la violencia ha originado interpretaciones diversas: o bien significa que la indemnización es el doble de la que correspondería si se violentara a una persona libre, en vez de a un esclavo, o bien, que es el doble del daño que la víctima haya sufrido, lo cual resultaría difícil de medir. En el primer caso, se trataría de un juicio ἀτίμητος (con sanción estipulada por la ley), y en el segundo, τιμητός (en el que los jueces fijan la sanción).


-siguiendo con el repaso de la ley, Eufileto recuerda que ésta prescribe un castigo para quienes usan la persuasión más severo que para quienes usan la violencia: la seducción va más allá de un simple acto sexual forzado, pues aquellos, seduciendo, mantienen continuas relaciones amorosas con la esposa en secreto durante cierto tiempo, de manera que provocan el riesgo de que nazcan hijos ilegítimos con las consiguientes terribles consecuencias: con el tiempo, los bienes y propiedades familiares pasarían a manos de una persona ajena al núcleo familiar y, además, los rituales religiosos domésticos, y en especial el culto a los familiares muertos, serían dirigidos por alguien no reconocido y rechazado por las almas difuntas.

Era frecuente en un juicio que el litigante parafraseara leyes o pruebas que acababan de ser leídas por el secretario, con la intención de insistir o remarcar la cuestión. (32-33).


-según Eufileto, la ley no sólo lo absuelve, sino más bien le obliga a tomar tal venganza (34). Es su interpretación particular.

-recurre a una generalización y recuerda la función de las leyes en las ciudades. Personifica a las leyes y las presenta como consejeras o asesoras (35).

-Eufileto insiste una vez más a los jueces que juzguen de acuerdo con la ley.

El castigo para los ladrones era muy duro: la pena capital (36).



Imagen: Detalle fachada Módica, Sicilia.