martes, 2 de diciembre de 2008

Traduciendo a...La primera guerra del mundo



El texto de la Teogonía de Hesíodo describe detalladamente la tremenda lucha que tuvo lugar en los primeros tiempos de la aparición del mundo entre dos generaciones sucesivas de dioses: los Titanes, hijos de Gea y Urano, y los Crónidas o descendientes de Crono, él mismo uno de los Titanes.
El sentido de esta primera guerra en el mundo, la Titanomaquia, se ha explicado como la lucha por el derecho a la sucesión del tiempo, a la sucesión de las generaciones pues Crono, para evitar que ninguno de sus hijos lo destituyera del poder supremo, los engullía nada más nacer, colapsando así el tiempo, impidiendo la diacronía, y con ello el futuro.

Fue necesario un plan estratégico a largo plazo para que finalmente tuviera lugar este enfrentamiento: Crono fue engañado por Rea y engulló una piedra en lugar de Zeus, el último hijo; éste fue llevado a Creta y criado a escondidas; llegado el momento oportuno, una vez Zeus llegó a la edad adulta, se le proporcionó un brebaje a Crono que causó que vomitara a los hijos deglutidos, los cuales, si fueron tragados recién nacidos, al salir adquirieron forma adulta y disposición para luchar junto a Zeus.


Llegó entonces el momento de los posicionamientos y en el bando de los Crónidas, aparte de los hijos e hijas de Crono y Rea: Hestia, Deméter, Hera, Hades, Poseidón y Zeus, la ayuda de Gea y la misma Rea, encontramos a descendientes de Titanes: a Metis, hija de Océano y Tetis; también a Estigia, hermana de la anterior, con sus hijos, Celo, Nike, Cratos y Bía.
Se puso de este bando también Hécate, hija de Perses y Asteria, por tanto nieta de Titanes.
A todos los compensaría después Zeus, otorgándoles honores, por luchar a su lado.


Y empezó la batalla.

Después de diez largos años de lucha indecisa entre los dos bandos, los Crónidas atacando desde el Olimpo y los Titanes desde la cima del Otris, resultó necesaria la liberación de los Hecatonquiros y de los Cíclopes, que en el Tártaro penaban encadenados por acción de su padre Urano.
Zeus mató primero a su vigilante, Campe, y de inmediato los liberó.

A partir de este momento, las respectivas versiones de Hesíodo, Teogonía, y de Apolodoro, La Biblioteca , difieren: aparte de la mayor riqueza de detalles del primero y la concisión del segundo, Hesíodo destaca la definitiva intervención de los Hecatonquiros lanzando piedras con sus vigorosas manos hasta sepultar a los Titanes, y Apolodoro, en cambio, alude a la aportación de los Cíclopes en cuanto que proporcionan a los tres hermanos varones, Zeus, Poseidón y Hades, las armas con que adquirirán más fuerza para luchar: el trueno, el relámpago y el rayo para Zeus, el tridente para Poseidón y el casco para Hades.

No hay detalles de la intervención de Hades, aunque sí sabemos que luchó con su yelmo junto con los otros "Crónidas", a los que se refiere Hesíodo siempre como un colectivo, de la misma manera que el otro bando es denominado con el término “los Titanes”, sin especificar nada en particular de ninguno de ellos.
No es el caso de Zeus, de quien sí leemos en Hesíodo, antes de la actuación de los Hecatonquiros, aspectos de su intervención que resultan decisivos para la victoria.

Imágenes (web):
*La derrota de los Titanes, s.XVI Jordaens.
*La batalla entre los Dioses y los Titanes, 1600. Wteawel

1 comentario:

Isabel Romana dijo...

Desde el principio del mundo, luchando... Besos, querida Virginia.