domingo, 25 de febrero de 2007

LOS SOFISTAS


El diccionario refiere como definición para el término “sofista” en primer lugar toda persona que sobresale en un arte, hábil en alguna cosa (en Heródoto, Píndaro, Eurípides); seguidamente da como sinónimos filósofo, sabio (en Heródoto, Isócrates). Luego matiza: en Atenas, a partir de la mitad del siglo V se utiliza el término para señalar a un maestro de filosofía y de retórica, o sea, un sofista (Tucídides, Isócrates, Jenofonte, Platón); y de ahí, tomado en mal sentido, con connotaciones negativas, charlatán, impostor (Aristófanes, Jenofonte, Platón, Demóstenes).

Dice Wilhelm Nestle en su libro Historia del Espíritu Griego que la sofística fue un movimiento espiritual que a partir de mediados del s V se extendió por todo el mundo griego como continuación y complemento de la filosofía jónica, en la medida en que a diferencia de ésta, “la consideración de la naturaleza pasa a segundo término, y el hombre como individuo y como ser social, en todas sus formas de actuación…se coloca en el centro de la reflexión”.

Lástima que muy poco ha llegado hasta nosotros de sus representantes, quienes no sólo ejercieron gran influencia en su época mediante su actividad de ejecución oral, sino que también sabemos que difundieron sus doctrinas por escrito.

Personajes tan famosos como polémicos, se granjearon muchos admiradores y seguidores, pero también no pocos enemigos, principalmente todos los conservadores que veían en ellos una amenazadora modernidad frente a los esquemas de pensamiento , creencias religiosas, normas de comportamiento y organización social arraigados en la tradición en la que se sustentaba la ciudad.

Siguiendo algunos de los diálogos de Platón podemos sacar algunas conclusiones sobre la imagen de algunos sofistas tan famosos como Protágoras, Hipias, Pródico y Gorgias.

1-Realmente eran hombres con una amplia formación en diversos saberes , auténticos profesionales en distintas disciplinas, de entre las que destaca la oratoria, con vocación práctica: todos coinciden en que su tarea esencial es la educación y la formación de los hombres; su actividad primordial es la educación de los jóvenes:

Protágoras ,de Abdera, (apr.,485-415) dice en el diálogo homónimo de Platón ,317b: “reconozco que soy un sofista y que educo a los hombres”. Y en 319a,:“mi enseñanza es la buena administración de los bienes familiares, de modo que pueda él dirigir óptimamente su casa, y acerca de los asuntos políticos, para que pueda ser él el más capaz de la ciudad, tanto en el obrar como en el decir.

¿Entonces ,dije yo, te sigo en tu exposición? Me parece, pues, que hablas de la ciencia política y te ofreces a hacer a los hombres buenos ciudadanos?

Ese mismo es, Sócrates, el programa que yo profeso.”

En el diálogo Hipias Mayor , Sócrates hablando con Hipias de Elis nos revela algunas de las materias por las que este sofista tenía gran renombre: astronomía, geometría, cálculo, filología, poesía, música, historia, arqueología, y mitología, además del dominio de la mnemotecnia.

En el dialogo Cármides ,163d, y en el Protágoras ,341ª, hace referencia Sócrates a la sabiduría de Pródico de Ceos, en especial a su erudición en sinonimia y otros problemas del lenguaje.

En el diálogo Gorgias, a la pregunta de Sócrates sobre su especialidad el sofista Gorgias de Leontinos (apr.,483-375) le contesta que su profesión es enseñar la retórica cuyo objeto son los discursos.

2-Pero no se limitó su actividad a la educación de la juventud, sino que se dirigieron también a los adultos con charlas de temática de lo más variada, conferencias públicas exhaustivamente preparadas, o discursos improvisados a petición de cualquier oyente. Y además , su fama y su elocuencia hicieron que en muchas ocasiones fueran requeridos sus servicios por parte de los gobiernos de las ciudades a modo de embajadores para mediar en asuntos políticos:

En Hipias Mayor ,282b, y siguientes Sócrates le dice al sofista: en realidad, vuestro arte ha progresado en lo que se refiere a ser capaces de realizar la actividad pública junto con la privada. En efecto, Gorgias, el sofista de Leontinos, llegó aquí desde su patria en misión pública, elegido embajador en la idea de que era el más idóneo de los leontinos para negociar los asuntos públicos; ante el pueblo dio la impresión de que hablaba muy bien, y en privado, en sesiones de exhibición y dando lecciones a los jóvenes, consiguió llevarse mucho dinero de esta ciudad. Y si quieres otro caso, ahí está el amigo Pródico,…”.

En Hipias Menor ,363c, se alude al hecho de que el sofista era requerido cuando se celebraban las Olimpíadas para pronunciar algún discurso en el santuario de Olimpia .

Leemos en otra parte que Pericles encomendó a Protágoras la elaboración de una constitución para la colonia de Turios en el sur de Italia.

3-Tanto pos su profesión privada de educadores, como por sus actividades de carácter público, todos los sofistas cobraban honorarios , y por los testimonios, parece que ganaron mucho dinero.

4-Su educación iba dirigida a una élite social. Sus discípulos eran siempre hijos de casas ricas, familias pudientes con destacada intervención en los asuntos públicos que querían que sus jóvenes hijos adquirieran la formación necesaria para ocupar un puesto importante en el gobierno de la ciudad.

En Protágoras ,316c, Sócrates presenta al sofista a su amigo Hipócrates que quiere recibir lecciones de aquél: “ Este Hipócrates es uno de los naturales de aquí, hijo de Apolodoro, de una casa grande y próspera …Desea, me parece, llegar a ser ilustre en la ciudad, y cree que lo lograría mejor si tratara contigo”.

Y allí , junto a Protágoras, en casa del rico Calias estaban como alumnos entre otros los hijos de Pericles, Páralo y Jantipo.

5- Su particular estilo de vida: viajando de acá para allá, pasando largas temporadas fuera de su ciudad, alojándose en casa de ricos amigos, y acompañados en muchas ocasiones por sus discípulos que viajaban junto a ellos hasta completar su formación:

En Protágoras, en la brillante puesta escena de los sofistas invitados en casa del rico Calias que nos hace Platón, los tres , Protágoras, Hipias y Pródico están rodeados de discípulos atenienses, de extranjeros y de conciudadanos suyos.

(Las citas de los diálogos están sacadas de la edición de los Diálogos de Platón de la Bilbioteca Clásica Gredos.)