miércoles, 19 de noviembre de 2008

Traduciendo a.... Hades y el mundo subterráneo.

Inicio con éste una línea de posts con doble finalidad:

-una es traducir textos clásicos; vertir la lengua griega de los textos originales al castellano; volver a una práctica de los tiempos de la Facultad que por mil circunstancias personales quedó relegada a segundo plano, y a la que me apetece volver. (algunos ya me lo habéis oído más de una vez).

-y a través de esa traducción, descubrir y conocer a fondo a un personaje de la mitología un poco "marginado", un dios terrible que todos evitan (tanto los antiguos griegos como también en nuestros tiempos), pero no menos interesante, HADES.

Hades y el mundo que habita, el mundo subterráneo, ese otro mundo con leyes propias, con su particular geografía, poblado por divinidades y seres mitológicos diversos; el otro mundo de los mortales.

Todo esto me apetece descubrir, leer sobre ello, traducirlo. (como pueda!).


Sobre la Etimología

Ἅιδης , ου: en ático; Ἀΐδης , εω: en jónico; Ἀΐδας, αο: en dórico.

Existen numerosas hipótesis inciertas sobre la etimología del nombre del dios Hades, según P.Chantraine en su Diccionario Etimológico de la Lengua Griega.
No obstante, se puede asociar el nombre propio con el adjetivo ἀΐδηλος que aparece en Homero con tres acepciones diferentes:

1-“odioso”: de donde deriva la significación de “del que no se puede soportar la vista”. Aparece aplicado este adjetivo a Atenea, Ares y a los pretendientes de Penélope.

2- “el que hace desaparecer”, “que destruye”: con pleno sentido aplicado al fuego.

3-“secreto”, “oscuro”.

Estas tres acepciones están atestiguadas en la poesía posterior.
Concretamente, en Sófocles, Ayax, 607, aparece como epíteto de Hades.
La acepción inicial parece ser la de “a la vista insoportable”, pero en algunos contextos el término se ha entendido como “el que hace desaparecer”, “el destructor”.

Todo esto autoriza a entender el término desde el punto de vista morfológico de la siguiente manera:
ἀ- privativa + ἰδεῖν + el sufijo -αλος , -ηλος .

Parece, pues, que el término Hades, puede asociarse a la idea de invisibilidad, bien porque mejor no verlo, por lo terrible u odioso que resulta, o bien porque está asociado a la invisibilidad de los mortales una vez están muertos.


Por otro lado, el nombre propio Πλούτων, ωνος , relacionado claramente con el sustantivo πλοῦτος, riqueza, abundancia de bienes, es otro nombre divino de la mitología griega.

Plutón, dios subterráneo, el rico, estaba ligado al culto de Koré y Deméter, como dispensador de los productos de la tierra, hasta que se confundió con el dios Hades a partir de la tragedia.

En Homero el término no aparece para referirse a Hades, todavía las dos divinidades están completamente separadas.

En Hesíodo aparece Πλοῦτων, la personificación divina de la riqueza, como descendiente de Deméter.

Atestiguada la raíz en otras lenguas indoeuropeas, se remonta pues a una forma
*πλε (F)ω + το con el sentido de “flotar”, y de ahí “extenderse”, “inundar”.

Ambos términos, Hades y Plutón, designan a partir de la tragedia el dios del mundo subterráneo con connotaciones que pertenecen a dos campos semánticos diferentes, debido a la procedencia etimológica diferente de las dos palabras:

-“el odioso”, “que es insoportable a la vista”; mejor no verlo, o que no se deje ver; “el invisible”. Que esté siempre lejos, tanto de los inmortales como de los mortales.

-“el rico”, “el dispensador de bienes”, “el de los bienes que emanan de la tierra”, por su asociación con otras divinidades ligadas a ella.

Las connotaciones positivas de esta acepción sirven para compensar lo terrible de la otra, de ahí que se utilizara el término como eufemismo, como sustituto del otro, que mejor ni nombrar.




4 comentarios:

Ana dijo...

Me encanta esa iniciativa de volver la mirada a los textos, al fin y al cabo son la base de nuestra admiración por lo clásico. Muchas gracias por ilustrarnos de este modo, Virginia, seguro que vamos a aprender muchísimo contigo, no pienso perderme ni uno solo artículo de esta nueva serie.

Virginia dijo...

Tus palabras siempre animan tanto, Ana, que consigues que cualquiera se coma el mundo. Ay, cuánta psicología tienes!!

Mercedes dijo...

Aunque un poco tarde, he leído hoy tu post y veo que eres una mujer de palabra y has puesto en marcha lo que comentamos en el coche. Como Ana, te animo a que no lo dejes. Este tipo de comentarios no abundan y se agradecen muchísimo. Espero que en el seminario sobre Hesíodo podamos dar buena cuenta de la inmensa familia divina. Vamos a tener mucha tela que cortar. Un beso

Virginia dijo...

Gracias por tus palabras, Mercedes; desde luego que si nada lo impide, me gustaría asistir al seminario y escucharte otra vez. Nos vemos.